Rusia desarrolla una nave espacial para competir con Elon Musk

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El nombre de Elon Musk es conocido por muchas personas alrededor del mundo. Fundador de Space X, Musk ha logrado hacer que con cohete que despegó vuelva a aterrizar, además de otros diversos inventos, como los coches Tesla, Musk se ha convertido en uno de los inventores más destacados de los últimos tiempos.

Rusia quiere dar un paso más en lo que a naves especiales se trata

Sin embargo le ha salido un competidor en cuanto a naves espaciales y ha sido una de las naciones que más tiempo lleva en la carrera espacial, Rusia.

El 28 de septiembre de 2019, Musk presentaría el novedoso prototipo de la nave Starship, con la finalidad de hacer que las personas puedan pisar la superficie de Marte, siendo esto posible, de acuerdo con lo manifestado por Boca Chica en Texas, el próximo año.

A pesar de que contar con proyectos como este, los cuales cuentan con tecnología avanzada y mentes ingeniosas detrás de cada detalle, no es garantía de éxito, Rusia se ha propuesto no quedarse relegada en esta nueva carrera espacial en donde la atención se ha puesto en la Luna y en Marte.

La agencia espacial rusa, Roscosmos, también se encuentra trabajando en la fabricación de un cohete, el cual han denominado Argo, el cual tiene la misión de servir como un participante digno en la competencia que hay con los planes que se ha trazado Elon Musk, a pesar de que no sean viajes interplanetarios y comience solamente con viajes que servirán para abastecer la Estación Espacial Internacional.

La nave que Rusia está preparando podría finalizarse para el año de 2024

En el desarrollo de Argo, la agencia espacial Roscosmos, tiene plena confianza en la iniciativa privada, específicamente en Sistemas Internacionales de Transporte Espacial, los cuales, de acuerdo con la prensa del país, lograrán la construcción de una nave que se utilizará, la cual tendrá la capacidad de llevar y traer cargamento del espacio.

Dicha característica, la de reutilización, es de esencial, ya que Rusia solo había fabricado naves que usaban una sola vez.

Los planes fueron expuestos por la agencia RBK, la cual consiguió acceder a una presentación privada que se llevó a cabo el 6 de agosto. Por lo que el costo del programa espacial en su totalidad se verá reducido.

El proyecto, según lo indicó la empresa, estará en desarrollo con la participación y cooperación de las corporaciones del estado, como lo es Roscosmos, Rosatom relacionada con la energía atómica y Rosctec, compañía relacionada con tecnología industrial de punta.

Al frente de esto estará Nikolái Briujánov, el cual participó en la construcción de Oriol, el cual se conoció en los inicios como Federatsiya, un proyecto de Roscosmos en el que se está trabajando en la actualidad para desarrollar una generación de naves espaciales que sirvan para sustituir las soviéticas Soyuz.

El diseño de la nave cuenta con cohetes que también son propulsores desechables. Además, tendrá la capacidad de colocar en órbita un cargamento de dos toneladas y luego retornar a la Tierra con una tonelada.

Se estima que las naves espaciales se podrán usar para entregar y devolver productos a la órbita por lo menos unas 20 veces.

El precio de reutilización de la nave, su fabricación y la preparación para que despegue, más la operación de vuelo y su retorno, además de prepararla para un nuevo ciclo, costará alrededor de unos 11,5 millones de dólares.

Desde que retirarán los transbordadores en el año de 2011, Estados Unidos le cancela a Rusia 70 millones de dólares por cada asiento dentro de sus naves Soyuz, las cuales realizan viajes a la Estación Espacial Internacional.

Sin embargo, Elon Musk ha hecho la promesa de reducir estos gastos de una manera significativa. Según los expertos rusos, estiman que las naves para suministros de Space X, Dragon, pueden recortar los gatos al menos a la mitad.

La nave de Rusia, Progress, la cual no es tripulada y se usa en la actualidad, podría reducir el costo todavía más, siendo posible restarle unos 30 o 20 millones de dólares.

No obstante, esta nave no puede retornar a la tierra y los viajes con cargamento a la Tierra son hechos por la americana. Por lo que el diseño de Argo poseerá algunos elementos parecidos a Dragon.

Si los precios no aumentan, el proyecto llevado a cabo por Rusia podría resultar rentable. Las pruebas iniciales de la nave, sin que tenga alguna carga en su interior, se harán, posiblemente, en el 2023.

De acuerdo con la información de la presentación en agosto, dados por RBK, la empresa constructora estima que ganará unos 500 millones de dólares con la creación de una nave que se puede volver a usar. El plan de inicio es la construcción de tres naves que podrán ser las necesarias, hasta llegado el año de 2036.

El nombre que tendrá es Argo, haciendo honor a la embarcación de argonautas que, de acuerdo con la mitología de Grecia, llegaron a viajar hasta la Cólquida, buscando el vellocino de oro.

La carrera espacial entre Elon Musk y Rusia ha comenzado y ambas partes cuentan con grandes capacidades para crear naves que puedan cumplir con las demandas a un precio más asequible.

Lo que también supondrá un mejor desarrollo y crecimiento en el área espacial, tanto americana y rusa, haciendo posible sacar un provecho al avance de la civilización en cuanto a esta competición espacial entre Rusia y Elon Musk.

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